león de poder invisible:
plantada así, árbol hermano tuyo entonces, miraba las estrellas encaramada en la reja de palo que había en ese tiempo en mi casa (a propósito te acuerdas de mi casa, de aquella que estaba convertida en un negocio en san francisco?).
bueno, ahí subida en el patio que es bastante amplio, me quedaba mirando las estrellas hasta ver una fugaz.
las luces no estaban tan cerca y unos árboles me ayudaban tapando las luminarias.
así que esperaba a veces unos largos minutos, otros, muy poco, para ver caer y chocar con la atmósfera una estrellita loca decidida a dejar el orden del infinito y aventurarse a viajar, a moverse y quemarse...
y la veía, y pedía el mismo deseo que hoy, (que no revelo porque quiero que se siga cumpliendo y siempre era el mismo!) sin poder pensar siquiera en otro. me salía así fluyendo. placenta que saluda a la luz.
y al estar ahí, a oscuras, pensaba si dios existía de la manera en la que me lo inculcaban, tan grande, con figura de un hombre más, rabioso, castigador y para ese entonces, al menos para mí, muy descuidado porque me abandonaba siempre, y por las tardes y las noches fuera de casa, me abandonaba más...
yo en ese tiempo solo de día estaba en mi casa, en la noche, me iba donde mis vecinos. no había donde dormir, ya que los familiares que estaban en mi casa ocupaban todas las camas y ellos ayudaban a mi madre con mi hermana.
así que mi sueño era inquieto y temeroso... eso ya lo sabes.
entonces pasaba imaginando cosas imaginándome al universo y puede ser que él mismo haya revelado a mi vida lo que en rigor él era, pues yo estaba un poco decepcionada de todo y al fin...
...inventé la relidad más hermosa que ni mi propio ser pudo antes reencontrar en mí y que hoy me convierte y me mantiene siendo ésta tania...
y jamás he salido de ella.
yo amo esta realidad que ahora ya con los años tomó peso y se titula como una potente verdad ya que ha dado resultado.
me quita todo peso, no logro sentir por mucho tiempo un vacío y aunque en extremo me caiga un sentimiento de honda tristeza que me haga dudar incluso de si quiero vivir, no alcanza a ingresar en mi espíritu y se extingue rápidamente.
como las estrellas fugaces.
intensas en colores al quemarse en la capa, rápidas y temblorosas para irse en segundos y no tomar tonos de desastre o tragedia...
no sé donde van mis dolores, no sé dónde los malos pensamientos, no recuerdo como fué que inventé este mundo, en donde todo lo malo se vuelve en desinterés para mí, todo lo negativo me da risa.
me burlo de ello pero sin querer hacerlo, pues sé de la seriedad de la muerte de un ser querido y otro par de malos ratos contundentes, pero...
de qué manera caen sin herirme!!
será que mis deseos, siempre para otra persona anhelantes se estén devolviendo porque ese ser ya recibió su parte?
es que jamás puedo desear otra cosa...
todo pasa por mí, sin dañarme, sin que le dé vuelta a los asuntos y ahora que te hallo, veo que también es tu relaidad...
y que liviana ando!
en un acto inconciente jamás hablo con dios para pedirle ayuda, mis palabras hacia el universo son de agradecimiento pleno.
ni siquiera me acuerdo de dios en malos días, porque ni alcanzan a serlo!
jajajajajajajjajajaj!!!!!!
será que el propio universo ya se vino a morar dentro de mí?
será que tú eres más de la mitad del universo? (jejejeje)
león, espera mi carta número 7
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Moreno respetado:
cuando tenía cinco años era bellísima. todos los niños me besaban a la fuerza en el jardín infantil.
a menudo las profesoras me tenían que dejar encerrada con ellas en la sala de clases a la hora del recreo porque mis compañeritos me acorralaban tras unas paredes y me besaban como locos...
jjajajajaja, en serio.
aunque antes no me provocaba risa sino pánico...
ellos me fueron haciendo tímida, temerosa y siempre dependiente de la protección de los maestros.
aprendí que los adultos dan malos ejemplos...
cuando llegué a mi primer nivel de educación básica, salir al recreo era horrible.
cuando sonaba la campana, me ponía a llorar a mares y no había consuelo para mí y si bien , ya no me pasaba aquello de los besos, ciertamente todos esos niños me provocaron un caos dentro.
era excesiva la forma en la que yo les agradaba y ellos se despertaban conmigo. tan chiquitos y tan exacerbados...
así que yo me volví una pequeña sumamente adherida a mi hermana, a la Andrea, que me protegía.
aprendí que los adultos no te protegen como debieran...
comencé a escribir cartitas, (como ahora), para el niño que me gustaba y que para colmo, era el único que no me prestaba atención...
me sentía tremendamente fea y torpe.
los chicos provocaron que a la edad de 6 años, me preocupara mucho por lo que los demás veían de mí...
pero algo había de fuerte en mí y me comencé a enamorar de cualquier cosa beia, cada cosa que me protegiera el alma; de una película, de un juguete, de las flores de mi jardín, de unos patos que mi papá nos compró, de la bandera chilena, de los libros, de los lápices de colores, de los libros para pintar y los cuadernos.
me interesaba por mis compañeros que no hablaban, trataba de acercarme, de ingresar en ellos, de saber qué les pasaba...
y aprendí que los maestros no se dan ese tiempo...
amiga de los olvidados de mi curso, del jorgito lillo(minusválido), del ricardo, (niño de campos y caballos, de la patricia (niña con piojos y moquitos colgando), del pepito (el gordito del curso), fuí siempre su protección y me puse del lado que yo quería.
aunque podría haber estado con las más populares...
y supe de la crueldad de los infantes.
conocí como los padres hacen petulantes a sus tiernos hijos, percibí como los adultos le obligaban a los pequeños a dejar su ingeniudad y la condición inherente al espíritu de amar y respetar...
ya en ese entonces me paraba frente a la vida con una personalidad nula, pero por dentro pensando más de la cuenta.
por otra parte yo era una niña muy amada por mi familia, lo que me hacía ser muy dulce, muy quieta, muy pacífica, muy sensata...
un alma se alzaba dentro de mí, un alma pasada, una mujer antigua...
y si no hubiera sido así, no podría haber tenido la afinidad que tengo contigo... que al fin ni siquiera es afinidad...
sino el mismísimo universo viniendo entre nosotros una y otra vez, traspasando nuestras almas antiguas, provocándonos calor de siglos...
será que te plantabas frente a todo de igual manera?
espera mi sexta carta querido...
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león de hierro amado:
yo, antes, frecuentaba las iglesias, tú lo sabes.
yo, me golpeaba el pecho como los adultos. pero lo mío era más sincero, porque era adolscente, y era pura...
me gustaría que me hubieras contemplado de jovencita... muy taciturna, dudando de dios y sin embargo siempre cerca de él. tenía los ojos más limpios como los anhelo todos los segundos de mis días y mis noches, mi piel más sana y más tierna mi voz...
ese tiempo era duro conmigo, lo peor me sucedía a espaldas siempre, porque jamás le dí frente a esos dolores, en un afán de avanzar sin nada en medio...
yo creía que darle vuelta al daño era mejor que estar caminando y llevándolos pegados al pecho... y creo acerté en mi idea de la fuerza...
los dejaba atrás y aunque me seguían, jamás fueron prioridad...
allí, como en un prado enorme y verde yo estaba, pero no habían árboles.
y continuaba volando...
luego de una tarde en la iglesia, regresaba con una amiga que es unos diez años mayor...
yo hablaba sobre un chico que me gustaba mucho. ella me hablaba de su chico. ellos ya estaban juntos.
yo estaba triste, nunca conseguí a nadie.
ivonne me hablaba de que algún día yo hallaría sin buscar, un chico para mí, en el momento preciso.
si bien, todos dicen eso siempre, yo sentí que no eran palabras al aire...
y ella me sorprendió con esto:
tania -me dijo- sabes lo que puedes hacer desde hoy?
pedirle a dios que cuide de aquel que ha de ser tuyo y que él en algún sitio del mundo, hiciera lo mismo por tí, aún sin conocerlo aún...
y lo hice por muchos años.
pedí por tí sin saber nada, pedí y esperé tener la certeza de saber cuando llegaras...
y lo sé.
será que desde la adolescencia te traje hasta mí?
espera mi quinta carta.
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macho cabrío:
he pensado en acortar de una vez la distancia, he pensado en proponerle al clima y a los caos que reinen en otras galaxias para que no se trunque ningún viaje de amor, de cualquier pareja, para no disparatar además todo lo dicho...
como lo haría?
bueno, yo me acerco a los núcleos increíblemente gracias al pasado y las muertes, puedo hablar tan en silencio como los peces y por medio de ondas decirle a los ciclos que a veces lloro por esto; como una niñita de seis años agarrada a la pierna paterna, yo lloro afirmada de mi almohada, como si estuviera a punto de caerme de lo creado, caerme del planeta...
y se lo digo a la totalidad para que vele por mí...
y las ondas me responden, y lo mejor es que ya he aprendido a oírlas...
tengo la misma forma de levitar que la tuya...
será por eso que alcanzo el borde del cielo, ahora que tengo la maravilla que eres?
espera mi cuarta carta...
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leoncillo: cuando jugaba, las esquinas se daban la vuelta para seguirme.y yo, intentaba que no pudieran ver donde estaba...
quería tener capacidad para desparacer y así, creaba formas de camuflaje; pero al ocultarme convirtiéndome en acera o edificio, comencé a oír a los adultos hablar sobre el amor. al hablar, lo hacían con simpleza, quizás relajo y me impresionaba entender que era una liviandad la que se sentía amando entonces...
unas simples pasiones era de aquello de lo que siempre murmuraban y me quedaba tras todas las puertas ojos abiertos, pasmada de tanta sensibilidad humana.
y quería saber donde te habías ocultado tú...porque podríamos haber jugado a besarnos tras las puertas...
siempre que estaba en mi barrio, los chicos venían a lanzarme flores por arriba de la reja de la casa de la abuelita que conoces.
me enviaban dulces y cartas y cuando miraba sus caras no podía reconocerlos, es que ya conocía tu cara y la de ellos a pesar de que las veía a diario, no las hallaba familiares...
y pensaba. así entonces debe ser como los adultos aman. agarran las flores que les son lanzadas, se comen los dulces y leen con ansia las cartas, sin importar que el rostro elegido, nunca antes lo hayan conocido.
los adultos sabían como hallar entonces ese rostro?
o se conformaban con los dulces?
.......................................
cuando ví tu carita en la plaza "los héroes", me bamboleó el cerebro y me dijo, ey! se parece a miles de rostros...
pudo haber sido que mi interior sabía de tu existencia? o era el rostro que se vino en mil sueños que tuve con el tuyo desde siempre y que nunca he logrado recordar?...
yo a veces hablo de tu rostro.
tu rostro es como te presentas ante todo.
gigante de jardines integrados.
integrado jardín gigante...
espera mi tercera carta...
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querido amor:
comenzaré siempre con una sonrisa, para sacar del silencio que implican éstos sub-mundos amantes, el descanso que busca él mismo, para dejar de estar callado...
hubo un principio, creo desde mi infancia.
te conocía.
yo sabía que andabas jugando como yo. que tu sonrisa era así como la que veo al dormirme, que tus manos eran más morenas que las mías, que tu silencio era decisivo y recóndito en pasiones y pensamientos, sabía que te expandías en ellos, sabía que actuabas a partir de esas expansiones, sabía que regresabas a tí en silencio... dichoso de lo que crecía...y seguías jugando y tomando la especialidad con la que ahora saboreas el día...
querido amor, la sonrisa eres tú.
será por eso que comenzaré siempre mis cartas con ella colgando de mi boca?
espera mi segunda carta...
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